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jueves, 7 de junio de 2012

Pastelería La Mallorquina, las mejores trufas y napolitanas de Madrid

No concibo la Puerta del Sol de Madrid sin la pastelería La Mallorquina, una de las más míticas de la capital con más de 100 años. Sus napolitanas de crema o de chocolate  y sus trufas heladas son una delicia. El local tiene aspecto de los años 60 y hasta el cartel tiene más años que Matusalen. pero eso le añade encanto. Cuando entras huele que alimenta y es un sitio estupendo para desayunar un domingo sin prisas puesto que en la planta de arriba tienen un salón donde disfrutar de sus bollos, tartas o pasteles-recomiendo todo lo que lleve nata porque es la mejor de Madrid- con un buen café y si tienes suerte y coges la mesa que da a la Puerta del Sol tendrás unas vistas increibles. Es tal su fama que siempre está repleta de gente, unos entrando y otros saliendo. Buscar un sitio en su barra es una tarea de paciencia, pero merece la pena. También venden tartas, bombones, roscones, rosquillas, tejas, mazapanes, turrones y todo elaborado por la propia casa  A mediados del siglo XIX  ya existía en el local que ocupa hoy la pastelería un café. La Mallorquina estaba en la calle de Jacometrezo , muy cercana a la Red de San Luis. Tras la Gran reforma de la Puerta del Sol en 1894  la tienda se trasladó de Jacometrezo a la Calle Mayor. En la Mallorquina tomaban a menudo sus refrigerios vespertinos persoanajes como Francisco Silvela y Raimundo Fernández Villaverde y en sus salones tenía lugar una de las tertulias literarias más famosas de los primeros años del siglo XX. Con dos puertas, una hacia Sol y otra hacia Mayor, desde hace décadas es una de las esquinas más famosas y populares de Madrid, punto de encuentro de muchos madrileños. Entre vendedoras de lotería, turistas, descuideros, mendigos, extranjeros, y paseantes ocasionales, encontraremos esta confitería-cafetería-pastelería, archiconocida por todos los madrileños porque es la pastelería de Sol. 

c/ Mayor, 2 Madrid, 28013
Distrito Centro- Barrio y Metro: Sol
Horario: L-D de 9 a 21

5 comentarios:

  1. Hola Susana:
    Eso que tú dices me lo lleva diciendo, Asun, mi esposa, desde que éramos novios, porque ella vivía en Madrid y yo en Barcelona y cada día que pasaba en Madrid, teníamos que visitar La Mallorquina, pero ella siempre, y sigue, era adicta a las Trufas que decía, y dice, que no había cosa igual.
    Ella hace una tarta de queso, que alguno dejó de comprarla en la mejor pastelería de Barcelona, porque no tenían comparación.
    Hace otra de manzana, que te chupas hasta los dedos de los pies.
    Y es tan buena degustadora, que prueba cualquier dulce y te dice los componentes; y ayer, mismamente, le traje unas frutas que me dió, el vecino de mi huerto, se las puse sobre la mesa de la cocina y cuando llegó, se presentó comiendo una y me dijo: Oye, y a ti quien te ha dado estos Phisalys y es que de comida lo sabe todo.
    Y mejora cualquier dulce variando las cantidades, sobre todo de azúcar y lo descubre nada más que leyendo la receta.
    Ya puedes decir en tu blog, que Asun, que sabe mucho de dulces, y de todas las recetas de cocina, ha dicho que lo que pones aquí, puede considerarse como una biblia.
    Enhorabuena por ello.
    Lo de mi mujer y la cocina es una conjunción perfecta.
    Ahora es más adicta al programa de cocina de Movistar, la que tiene un huevo frito de logotipo y antes de los 1.000 libros de cocina que lee siempre que puede.
    Claro que con el "huevo frito", del que siempre que lo ve toma apuntes sobre la marcha, lee menos, pero aprende más.
    Le encanta uno que hace recetas de chocolate, David Payá, del que dice que lo sabe todo ¡y lo explica de bien!
    Mis felicidades personales por este articulo, pienso leerlo todos y le haré un informe a Asun

    Arturo, o Brutthus, como mejor te parezca

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  2. Arturo que suete tienes con Asun!!!! ya me gustaría probar sus dulces ya. Yo soy madrileña aunque ahora vivo en Sevilla y las trufas de La Mallorquina han sido mi perdición. De pequeña vivía en la Cava Alta y ir hasta allí a comprarlas era solo un paseo familiar. Lástima que ahora esté lejos. Muchas gracias por seguirme y saludos para tí y para Asun. Por cierto teneis que venir a Sevilla y probar los postres de Manu Jara.

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  3. Hola Susana:
    No sólo tengo suerte en eso, si no en muchos miles de cosas más,.. o más.
    Y no sólo yo, si no muchos más, sobre todo sus nietos, que la llaman Memé y les hace postres especiales porque, ambos, Helena y Guillermo, son celíacos.

    Para cuando vayamos a Sevilla, Asun enseñará a Manu Jara a cocinar sus Yemás de Santa Teresa o Tocinillos de Cielo, que no se lo que son, ella sí.

    Y también hace unas tortillas de "Rueda de carro" impresionantes.

    PEROOO...
    Si te pasas por Barcelona, te ofrecemos nuestra casa.
    No es como la de Bertín Osborne, pero él no puede ver el mar Mediterráneo a todas las horas del día y de la noche, incluso con la luna rielando en las "llenas"; un espectaculo.

    Algunas veces me quedo pensando... ¿Y porque no puede aparecer ahora algún griego, o romano, que haya tropezado con un atasco de NAVEgación y aún siga remando? ¡¡¡verdad!!!, si ahora ¡TODO es posible!

    Pues ya sabes donde estamos y a tiro de mail.

    Cuando Asun vivió en Madrid vivía en la Cava Baja, junto al Puente Segovia. creo que se escribe así.

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  4. Hola Susana:
    No sólo tengo suerte en eso, si no en muchos miles de cosas más,.. o más.
    Y no sólo yo, si no muchos más, sobre todo sus nietos, que la llaman Memé y les hace postres especiales porque, ambos, Helena y Guillermo, son celíacos.

    Para cuando vayamos a Sevilla, Asun enseñará a Manu Jara a cocinar sus Yemás de Santa Teresa o Tocinillos de Cielo, que no se lo que son, ella sí.

    Y también hace unas tortillas de "Rueda de carro" impresionantes.

    PEROOO...
    Si te pasas por Barcelona, te ofrecemos nuestra casa.
    No es como la de Bertín Osborne, pero él no puede ver el mar Mediterráneo a todas las horas del día y de la noche, incluso con la luna rielando en las "llenas"; un espectaculo.

    Algunas veces me quedo pensando... ¿Y porque no puede aparecer ahora algún griego, o romano, que haya tropezado con un atasco de NAVEgación y aún siga remando? ¡¡¡verdad!!!, si ahora ¡TODO es posible!

    Pues ya sabes donde estamos y a tiro de mail.

    Cuando Asun vivió en Madrid vivía en la Cava Baja, junto al Puente Segovia. creo que se escribe así.

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  5. Muchísimas gracias!!! Asun y yo eramos entonces vecinas. La Cava Alta y la Baja están al lado. me encanta Barcelona y el Mediterráneo. Un abrazo para los dos

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