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viernes, 20 de septiembre de 2013

El Muelle Uno del nuevo puerto, la apertura definitiva de Málaga al mar

Jardines, tiendas, restaurantes, talleres para niños, artesanía y paseos junto al mar para contemplar los barcos. Todo eso está en el Muelle 1 del nuevo puerto de Málaga con el que la capital de la Costa del Sol se ha abierto definitivamente al mar. Es un gran centro comercial al estilo de los "waterfront" que existen en la mayoría de las ciudades americanas. Marcas como Mango, Roberto Verino, Bimba y Lola, Diesel, o restaurantes como el del afamado chef José Carlos Garcia, la Sureña o la marisquería Godoy, se extienden por el recorrido junto a miradores, guarderías infantiles y zonas verdes en el Paseo de la Farola desde que se ve la catedral, la Alcazaba y el Ayuntamiento de Málaga.  
El Palmeral de las Sorpresas sirve de pórtico de bienvenida a los miles de turistas que llegan a la capital de la costa del sol en cruceros y que tienen a su alcance desde allí el centro histórico de la ciudad. Junto a esta nueva zona comercial dos paseos, el de la Alameda y el de los edificios de la Aduana, Correos y el Ayuntamiento. También muy cerca la calle Marques de Larios que enlaza la Plaza de la Constitución con la de la Marina. También con esta remodelación de la zona se han recuperado los paseos en barco para lo que tres embarcaciones turísticas-La Pinta, Pelegrín I y Estrella Fugaz- realizan paseos de una hora por las aguas cercanas a un precio de 8 o 10 euros. 

Shushi Club, una terraza con comida japonesa, cava y cócteles en el centro de Sevilla


Sushi japonés y ostras y cava o champán francés en un ambiente muy sevillano y con música en directo de Alameda o flamenco pop. Es lo que hay en la Sushi Club Terraza en el Hotel Palace Sevilla, en la Plaza de la Encarnación, que ha abierto este verano junto a las populares "setas". La carta tiene variantes del sushi clásico, con vegetales o cacao, y además tartar, gyozas, woks y otras delicias de la cocina japonesa. El champán (Mumm, Moet o Viuda de Clicquot son algunas referencias) se sirve en copa -6 o 7 euros-, botella y media botella. Los vinos blancos (Diamante, Lagar de Aso, Protos, Pazo de San Mauro o Envidia Cochina, entre otros), tintos (Marqués de Murrieta, Veronia...), los cavas y los espumosos completan la carta del local. Abren de miércoles a domingo a partir de las nueve de la noche, pero tienen otro local en el barrio del Arenal, en la calle Antonia Díaz, pequeño pero con alguna mesa alta en la calle y muy agradable que también abre a mediodía. Tras la cena, en la terraza puedes tomar un mojito por 6 euros o un combinado premium a 7,50. Lo más cuestionable de la terraza es el servicio, tardan más de lo aconsejable y los camareros son muy novatos. En el local del Arenal no es necesario pero en la terraza de la Plaza de la Encarnación hay que reservar. Sitio agradable y con buenos precios.

Reservas 955310909






lunes, 16 de septiembre de 2013

Los Patios de Beatas, en el centro de Málaga, imprescindible para los amantes del vino


Degustar vinos y tapas no solo de Andalucía sino de distintos rincones del mundo es lo que ofrece Los Patios de Beatas, una vinoteca-tapería-restaurante ubicada en un espacio singular en el centro de Málaga, en dos casas de tres plantas, de los siglos XVIII y XIX rehabilitadas, a unos 50 metros del Museo Picasso. Además de un restaurante, los Patios tiene una sala de degustación de vinos y tapas tematizadas. Los vinos te los sirve un camarero o bien tu mismo acudiendo a los dispensadores para los que cada mes se eligen 24 marcas diferentes. Los vinos que se catan en el local también se pueden comprar y llevar a casa. En la parte de arriba del precioso edificio hay una sala de catas y también cuentan con una sala de audiciones para celebrar actos, reuniones o presentaciones. La calle Beatas es una popular calle malagueña que en época árabe unía las dos puertas de la Medina. Sus casas están llenas de patios, un elemento común de la arquitectura del centro de esta ciudad de la Costa del Sol. Los Patios de Beatas tiene productos de una calidad inmejorable, casi 500 referencias de vinos para todos los gustos y bolsillos y una cocina espectacular y asequible (en la zona de tapas, el restaurante es más caro). Para comer es muy recomendable el bacalao con emulsión de Axarquía; las ortiguillas; los fideos tostados al pimentón; el ajoblanco malagueño con bombon de sardinas marinadas; el tartar de pescado blanco con emulsión de arbequina, miso y mostaza de Dijon o el espeto de sardinas al natural, con tomate y pan de cristal. Cada plato lo puedes maridar con una copa de vino diferente que ellos mismos te recomiendan en función de la zona de la que provenga. Imprescindible para los amantes del vino. 

Calle Beatas, 43. 29008 Málaga
952210350

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Lupulópolis ,en Sevilla, para disfrutar del boom de la cerveza artesanal andaluza

Tostadas, rubias, ecológicas, con distintos tipos de malta, con más o menos gas, amargas, con miel, de Granada, Sevilla, Cádiz, Jaén...e incluso con lemoncello. Las alternativas artesanales a las tradicionales Cruzcampo, Alhambra u otras marcas tradicionales de cerveza se empiezan a imponer con fuerza en el mercado, bien en tiendas gourmet o en pequeños establecimientos como este, abierto recientemente en el centro de Sevilla. 
La cerveza es toda una cultura en Andalucía así que es de esperar que se imponga el esfuerzo de estos pequeños empresarios que han comenzado a elaborar pequeñas producciones con las marcas de Taifa o Múrtiga (Sevilla), Mammooth (de Padul, Granada), Califa y Son (Córdoba), Tierra de Frontera (Jaén), Far West (Almería) o Domus con azahar, naranja y clavo (Sevilla).
Todas estas y más se pueden probar en Lupolópolis, una tienda-local de degustación que ha abierto este verano en un pequeño local de la sevillana calle José Gestoso, junto a las Setas de la Encarnación. Allí se compran y se pueden probar acompañadas de un queso de Toro, "Chillón", que es lo único que tienen para comer. Su precio oscila entre los 2,70 y los 4,70 euros y también las hay de Toledo y de otras zonas de fuera de Andalucía. 
Las cervezas artesanales tienen más cuerpo y empaque que las industriales y también son más caras. España es el cuarto país que más cerveza consume de Europa así que se tenía que notar esta nueva tendencia. Ya han empezado a circular estas nuevas marcas artesanales por todo el territorio, cambiando el concepto del producto en el mercado y poco a poco se van consolidando. Ya se organizan incluso catas para degustarlas. En Lupulópolis se puede adquirir un kit para fabricar tu propia cerveza por 75 euros y por 15 euros más la materia prima: lavadura, lúpulo y malta.

Lupulópolis
Calle José Gestoso, 12. 
Sevilla 41003. 955 101353

jueves, 29 de agosto de 2013

Pasteles de nata, merengada y café en La Suiza, en el centro de Madrid

Castizo, con escenas de floristas y chulapos en sus azulejos, y con el mejor café y bollería de calidad. La Suiza es un local acogedor, ideal para desayunar o merendar sus famosos pasteles de nata, bartolillos o tortitas, en el centro de Madrid, cerquita de la Puerta del Sol. El local es amplio por dentro y en verano sacan algunas mesas a la calle. Es espectacular su leche merengada, pero también tienen cervezas y otras bebidas, además de tapas variadas. A finales del siglo XIX se extendió en Madrid la costumbre vienesa de tomar café en un lugar público pero fueron los suizos los que exportaron el habito de sentarse en un velador ante una buena taza de café a charlar de política, de literatura o de la vida...así que hay muchas ciudades que tienen un Café Suizo. En España el más antiguo está en Granada. En Madrid hubo uno en la Calle Alcalá, a la altura del metro de Sevilla, donde se inventaron los bollos suizos, típicos dulces madrileños. No se sí La Suiza tuvo una propietaria de este país, pero si se que merece la pena hacer un alto. Muy cerca de este local tienen otro con el mismo nombre, más moderno pero también con mucho encanto porque esta en una de las plazas más bonitas de Madrid, la de Santa Ana.  Allí, junto al teatro Español es un lujo sentarse a cualquier hora.


Café de La Suiza. Calle de la Cruz, 4. Madrid28012.  915 32 38 86
Plaza de Santa Ana, 2. Madrid. 915 21 08 11

viernes, 23 de agosto de 2013

Tienda cafetería de National Geographic en la Gran Vía de Madrid, un viaje por el mundo y la cultura


Todo el mundo conoce National Geographic por sus documentales, su revista y sus videos de viajes exóticos, pero desde hace poco han decidido abrir tiendas y cafés en distintas partes del mundo: Singapur, Londres...y desde hace poco en el aeropuerto de Málaga y la calle Alcalá y la Gran Vía de Madrid. En pleno corazón de la capital madrileña, cerca de Plaza de España, la tienda cafetería de National Geographic tiene multitud de objetos de regalo con la marca (desde libros, camisetas, bolsos de viajes o guías hasta las lámparas que decoran el local, alí se vende todo) y al mismo tiempo es un lugar excelente para tomar un café con tarta o una ensalada. Tiene varias cartas según la hora del día y también te puedes tomar una copa si te apetece a buen precio con cerca de 30 cócteles de todo el mundo. Pero lo que más llama la atención del local es su decoración que te transporta a Oriente cuando nada más entrar te topas con un gigantesco elefante. En la planta de arriba está la cafetería, ideal para trabajar con el ordenador o leer el periódico y en la de abajo la tienda. Allí organizan viajes, conferencias y todo tipo de actos relacionados con los viajes, la naturaleza o el deporte. Por ahí ha pasado como invitada, por ejemplo, la primatóloga Jane Godall, que ha dedicado su vida al estudio de la conducta de los chimpancés. En la decoración hay objetos de expediciones de los aventureros españoles más conocidos como De la Quadra Salcedo, César Pérz de Tudela o Kitín Muñoz. En la calle Alcalá, en el barrio de Salamanca, hay otro local similar The Geographic Club. 


Gran Vïa, 74. Madrid 28013

Brooklyn Heights, un barrio literario neoyorkino con las mejores vistas de Manhattan

Brooklyn Heights es la joya de la corona de Brooklyn, el barrio más elegante, con más encanto y distinción y una de las mejores vistas de Manhattan. Las calles arboladas están alineadas con espléndidas “brownstones”-casas de piedra rojiza-  adosadas de estilo federal con escaleras en la entrada, que dan al barrio una atmósfera del Nueva York histórico que se complementa por su aire literario. El vecindario fue residencia de escritores como Thomas Wolfe, W. H. Auden, Arthur Miller, Truman Capote (escribió A Sangre Fría y Desayuno con Diamantes en un sótano de su casa de la calle Willow que se acaba de vender en 2012 por 9,4 millones de euros) o Norman Mailer. También en este barrio vivía la familia televisiva de la serie "La Hora de Bill Cosby, popular hace años.
El barrio se extiende entre Atlantic Avenue y Clinton Street hasta el East River, donde el paseo maritimo proporciona la mejor vista en la ciudad del espectacular horizonte de Manhattan, todo en las inmediaciones de patios de recreo y maravillosas “townhouses”.  Para acceder a Brooklyn desde Manhattan es necesario atravesar El Puente de Brooklyn, el primer puente colgante del mundo que es todo un símbolo neoyorkino, con una longitud total de 1834 metros, una altura de 40 metros y una anchura de 26. En Brooklyn Heights vive una clase alta -mucho trabajador de Wall Street- que a pesar de todo ha decidido huir de Manhattan por los altos precios de la vivienda. No hay que dejar de sentarse en alguno de los bancos del romántico parque de la Promenade y observar el atardecer sobre el famoso skyline, la estatua de la Libertad y los rascacielos que parecen fotogramas de una película de las que hemos visto cientos de veces embobados. Una de las calles más famosas es Montague Street que tiene cafeterías, bancos, pequeños restaurantes con encanto y donde se encuentra una de las tiendas de segunda mano y gangas más conocida de Nueva York, la Housing Works Thrift Store.
En la parte norte del barrio están las conocidas como "fruits streets" porque muchas calles llevan nombres como Cranberry St., Orange St. o Pineapple St. Algunas de sus casas datan del siglo XIX con  fachadas características de tablones superpuestos y combinan la madera, el ladrillo visto o la arenisca rojiza. Algunas lucen en sus fachadas, aún, las escaleras exteriores de incendios. Al Heights se accede facilmente por algunas líneas de metro, pero lo mejor es ir andando desde Manhattan atravesando el Puente de Brooklyn.  A comienzos del siglo XIX fue la primera ciudad dormitorio de Estados Unidos y hace ya unas décadas, en 1966, fue el primer barrio de Nueva York es ser catalogado como distrito histórico. Suficientes motivos para que el viajero que visite la Gran Manzana se anime a salir de Manhattan y camine por Brooklyn Heights. Aquí, la bulliciosa y ruidosa metrópoli recobra la calma.