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viernes, 10 de agosto de 2012

Vikingos del siglo XXI en Scania y comida sueca en Skanörs Fiskrögeri en la península de Falsterbo

La costa oeste de Suecia es, en general, una de las más atractivas del país y uno de los centros de veraneo más importantes. A lo largo del litoral hay infinidad de pequeñas ciudades y pueblos, entremezclados con las grandes granjas situadas en la provincia de  Scania. Allí aconsejamos acercarse a la península, que se encuentra en el punto extremo suroccidental, con dos pequeñas localidades para visitar, Falsterbo y Skanör, situada a 30 kilómetros de Malmo. Skanor es una ciudad medieval que atrae turistas que buscan buenas playas y un lugar de pesca, ya que está ubicado en una área estratégica del Mar Baltico. En la península hay un lugar donde se respira la atmósfera original de la era vikinga, la Reserva de Foteviken, un poblado formado por 22 casas vikingas y medievales, y rodeado por una empalizada. Fue construido por un grupo de particulares que las suelen utilizar como segunda residencia, principalmente en época veraniega. Cuando están allí viven, visten y actúan como auténticos vikingos , por lo que es justo que Foteviken se reivindique a sí misma como el único poblado vikingo que existe actualmente. Foteviken también cuenta con un museo sobre la era vikinga.
Todos los años se realiza en el poblado un gran mercado, que atrae a turistas de Alemania, Polonia y Rusia, ya que hay muchos descendientes de vikingos repartidos por toda Europa. Aunque Foteviken se puede visitar durante todo el año, es más recomendable hacerlo en verano que es cuando las casas están habitadas y se organizan actividades. Para comprender la reserva vikinga de Foteviken hay que remontarse hasta 1987, cuando se fundó la Asociación SVEG, dedicada a la investigación arqueológica marina en la península de Falsterbo. Pocos años después, los miembros de la asociación empezaron a trabajar con la idea de revivir un pueblo vikingo, convirtiéndose ellos en sus primeros habitantes. En el año 2001 se vieron preparados para reconstruir una comunidad vikinga. Cada uno asumió un lugar en la estructura social y comenzó a desarrollar sus habilidades como carpintero, constructor, músico, tejedor, marinero, alfarero, orfebre, herrero… Reprodujeron también la estructura social con sus guerreros, hombres y mujeres libres, comerciantes y esclavos (éste es el estatus de los novatos en la comunidad), e instituciones como el consejo de ancianos. Pero más sorprendente que la existencia en la actualidad de una comunidad es que no sea la única. Los vikingos han resucitado en forma de movimiento cultural.
Han fundado una Sociedad Vikinga Internacional cuyos 10.000 miembros se han reencontrado con un estilo de vida muy alejado del actual. Sólo unas decenas viven permanentemente en poblados, pero todos aprovechan los fines de semana y el verano para reunirse y comportarse como auténticos vikingos. Organizan mercados en diferentes lugares del territorio vikingo –países escandinavos y bálticos, Dinamarca, Islandia y Alemania– para vender el fruto de su trabajo y reencontrarse con los camaradas. Mujeres, hombres, ancianos, jóvenes y niños comparten experiencias y conocimientos. Pero ser vikingo en la actualidad no tiene que ver con un comportamiento bárbaro ni con saqueos. Son gente a la que le gusta el buen vivir aunque en las aldeas vikingas no se puede fumar; no está permitido ningún objeto posterior al siglo XII: ni teléfonos, ni relojes, ni carritos de bebé. No se puede utilizar maquillaje, ni gafas de sol, ni zapatos o ropa moderna. Se puede beber alcohol, pero sólo con cuernos y jarras de barro. El plástico está prohibido y no comen hamburguesas. Pero como los visitantes no son vikingos, tras la experiencia lo mejor es acercarse a comer a  Skanörs Fiskrögeri, Matställe & Butik en Skanör, una referencia culinaria asequible al bolsillo si se quiere tener una experiencia gastronómica que siga la tradición sueca. Se trata de una tienda y restaurante en el puerto del pueblecito donde, mirando al mar, puedes comer pescado ahumado, arenques en escabeche con pan, pates, encurtidos, pescado y marisco fresco, que también se pueden comprar para llevar a casa. Calidad, buenos vinos australianos o sudafricanos, y precios razonables para Suecia.

Skanörs Fiskrögeri
Hamnvägen, Skanörs Hamn
Skanör, Scania. Suecia
040-47 40 50

Copenhague, ciudad de cuento de hadas, habitable y con una altísima calidad de vida

El Puerto Nuevo es la calle más colorida y bonita de Copenhague que parece una ciudad de cuento de hadas. Sus pintorescas casitas de colores se reparten a lado y lado de un canal que en su tiempo fue el epicentro de esta zona pesquera de la capital de Dinamarca. Fue construido a finales del siglo XVII como un canal que permitía el acceso directo al mar desde la antigua ciudad. Con el tiempo se fue convirtiendo en la zona donde vivían los pescadores y marineros. Y más adelante en un barrio de mala fama. El Nyhavn actual es un canal precioso, jalonado por las típicas casas con fachadas de colores, y con muchísimos barcos atracados lo que le da un encanto especial. Nyhavn es además una zona ideal para pasear y tomar unas cervezas en las terrazas (si el tiempo lo permite) o en el interior de los bares, pubs y cafeterías de diferentes estilos que podemos encontrar en esta calle. Llegar hasta Nyhavn desde el centro de Copenhague es cuestión de unos minutos tras un agradable paseo por Strøget desde Rådhuspladsen, la plaza del Ayuntamiento. Copenhague es una ciudad con rincones realmente preciosos. Desde Nyhavn se puede seguir el paseo y visitar “La Sirenita”, en honor del cuento de Andersen aunque sin duda lo mejor de esta visita es el paseo que conduce a ella por el que se va encontrando una curiosa mezcla de arquitectura antigua y moderna: el novísimo edificio de la Ópera en la orilla opuesta; el Palacio de Amalienborg donde se aloja la familia real danesa, en los que se efectua un tradicional cambio de guardia o la famosa iglesia de mármol, Frederiks Kirke, que tiene la cúpula más grande de Escandinavia y se parace a la basílica de San Pedro de Roma.
Al norte, el Barrio Latino siempre está disponible para un plan improvisado hasta la madrugada: música en directo, una cerveza o alguna representación callejera, es la zona de moda para cenar o salir de copas. Allí se encuentra la catedral de Vor Frue Kirke, construída tras el ataque inglés en el espacio que antes ocupaban varias iglesias. cerca de allí, hay dos plazas muy recomendables para tomar algo: Grabrode Torv y Kultorvet. Y al lado Stroget, los daneses aseguran que es la calle peatonal más larga de Europa. Su recorrido va desde la céntrica Radhuspladsen (Plaza del Ayuntamiento) hasta Kongens Nytorv (La Nueva Plaza del Rey). Zona ideal para pasear y hacer compras. Pero además, si vas con tiempo a Copenhague una visita obligada es el Tivoli, lo más pintoresco de Vesterbro, y que es el parque de atracciones más antiguo del mundo.
Lo diferencia de otros su carácter antiguo con un toque un tanto kitsch y “popero”. La noche es el mejor momento para visitarlo, cuando la iluminación da una sensación de regresión al pasado. Y sin lugar a dudas suno de los lugares más diferentes y que más se quedan en la retina es Christiania, una ciudad libre que se autogestiona en uno de los barrios más exclusivos de la capital danesa en donde se sigue el lema de "vive y deja vivir". De hecho al entrar hay un cartel que dice que estás dejando Europa y bienvenido a Cristiania. Al salir te da la bienvenida de nuevo a Europa. El nivel de vida en Dinamarca es uno de los mejores del mundo. Es cierto que pagan muchos impuestos más de la mitad de lo que ingresan, pero también el estado otorga muchas prestaciones. En el parlamento se decide cuanto dinero corresponde a educación, sanidad, incluso la prestación del paro. La Universidad y el colegio son gratis. La sanidad es gratis.
Se ayuda a los jóvenes económicamente para poder emanciparse. No hay peajes en autovías o autopistas. Hay ayudas para adquirir la primera vivienda, según ingresos, pero vivir en Copenhaue es caro. Para comer puedes probar el salmón ahumado, el arenque, los langostinos con pan casero y mantequilla. También son muy típicos el puré de col; el smorebrod, un bocadillo abierto untado con mantequilla; el pan de centeno; las gachas de cebada; el bacalao; la ensalada de pepino; la col lombarda; la sopa de guisantes y la fritura de manzana .No hay que olvidar que en Copenhague está el restaurante Noma de René Redzepi, considerado uno de los mejores del mundo. En bebidas Dinamarca es cuna de las mejores cervezas del mundo, de hecho se puede visitar la famosa fábrica de cervezas Carlsberg, que alberga una curiosa colección de cervezas de todo el mundo. y para moverse en la capital danesa hay más bicicletas que habitantes. Están por todas partes. Eso sí, no se ven bicis de montaña, ni tampoco de servicios de préstamos. Son todas urbanas y a cuál con más estilo. Un 50% de los habitantes del centro de Copenhague va a trabajar diariamente en bicicleta lo que la convierte en una de las ciudades más sostenibles de Europa.

jueves, 9 de agosto de 2012

Hotel Renaissance Malmo, un 5 estrellas en el corazón de la ciudad sueca

Está situado en el corazón de Malmo, justo al lado de Lilla Torg, una encantadora plaza medieval donde estaba el mercado que ahora está llena de restaurantes y cafés, y a 5 minutos andando de la Estación Central. El Hotel Renaissance Malmo es confortable, con 128 habitaciones espaciosas, limpias y bien cuidadas, camas cómodas llenas de estupendas almohadas y cuartos de baño impecables con detallistas accesorios. El desayuno buffet es muy bueno y variado, tiene gimnasio, buen acceso a inernet gratis y el trato del personal es profesional y cortés. Se trata de un hotel 5 estrellas de la cadena Marriot que Tripadvisor eligió como mejor hotel de Suecia en 2012. El edifico es de 1800 y la decoración ultramoderna con ese toque minimalista que tiene el diseño sueco. Tiene además tres restaurantes, uno de la cadena americana de hamburguesas Friday.s , otro de pescado y marisco, Johan P, y su estrella el Rosen Bar & Dining a donde acuden muchos suecos a cenar por su cocina local con un toque francés y español. Además en el Rosen Bar sirven cócteles por la noche y unos apetitosos brunch los domingos. Su diseño es de Henry Cheebane 

Mäster Johansgatan 15 211 21 Malmö, Suecia
040-24 85 00

miércoles, 8 de agosto de 2012

Malmo, cosmopolita y multicultural capital de Scania

Es la tercera ciudad de Suecia en cuanto a tamaño y es multicultural y cosmopolita; tiene grandes parques y playa propia, un casco antiguo interesante y es la capital de Scania, la bella región de campos de cereales rodeada por el mar Báltico. En Malmo puedes recorrer sus canales en barco, visitar el rascacielos residencial Turning Torso de Santiago Calatrava de 190 metros de altura y 54 plantas, recorrer Stortoget la plaza mayor del centro de la ciudad, quemar tu Visa en Sodergatan y las callecitas de alrededor o pasear por Vastra Hamnen el nuevo barrio residencial a orillas del Báltico frente a las costas de Copenhague. Y por la noche cenar o tomar un cocktail en los bares de Lilla Torg, la encantadora placita del centro. Malmo es rabiosamente atractiva, culta y, sobre todo, una ciudad muy saludable, un modelo palpable de ecociudad. Más de veinte parques hay en esta ciudad de altísima calidad de vida que ha sabido aunar lo viejo —el Ayuntamiento, la estación central, la colosal iglesia roja de San Pedro o la antigua plaza del mercado, Lila Torge con muchas terrazas de cafés en verano—, con los nuevos conceptos urbanos.
Para comer se puede elegir entre Salt & Brygga, una de las terrazas marítimas más chic del barrio de Västra Hamnen con un menú rico en ingredientes orgánicos; Bastard el restaurante de moda especializado en vísceras y charcutería; o el Rosen Bar & Dining en el coqueto Hotel Renaissance Malmo,  uno de los favoritos de los residentes por sus platos de temporada con un ligero toque francés y por su popular brunch (desayuno-almuerzo) servido los domingos y acompañado con crepes. Pero también puedes comer todo tipo de comida étnica o los tradicionales perritos calientes en los puestos callejeros. Y para colmo tan solo el puente de Öresund separa Copenhague la capital danesa de la ciudad Malmö, un viaje de 30 minutos que se puede hacer en coche, en tren desde la estación central de Malmo o en autobús, por poco más de 20 euros ida y vuelta.
Desde la construcción del puente de Oresund Malmo ha sufrido una transformación arquitectónica impresionante. La ciudad fue danesa hasta el siglo XIV pero a partir de esa fecha ya pasó a depender del Estado sueco. El puente  se abrió en julio del 2000 y es una de las construcciones más grandes de Europa con 8 kilómetros de largo, 4 kilómetros que atraviezan una isla artificial llamada Pepparholmen y un trayecto de 4 kilometros restantes por el puente a 71 metros sobre el nivel del mar.  La inmigración ha hecho de Malmö un centro multicultural ya que tiene muchos habitantes extranjeros que han contribuido a su carácter internacionall como se puede comprobar en la plaza de Mollevangstorget y las calles que la rodean llenas de restaurantes hindúes, latinoamericanos, africanos, iraníes, marroquíes o tailandeses .Esta zona fue el primer barrio construido para la clase trabajadora sueca, debido al crecimiento industrial de la ciudad en el siglo XIX.  
En Malmo se hablan más de cien lenguas diferentes ya que sus 280.000 habitantes proceden de mas de 50 naciones. Además en Slottsträdgården, unos preciosos jardines, se compran plantas y productos ecológicos y por toda la ciudad existen peluquerías, supermercados o heladerías ecológicas. Hay vuelos baratos y directos con Ryanair que unen muchas ciudades españolas con Malmo. Hay un servicio de autobuses entre el aeropuerto Sturup y la estacioón central de Malmö cada media hora que tarda unos 45 minutos y cuesta unos 10 euros. También se puede ir en taxi desde el aeropuerto hasta el centro por unos 50 euros.  

El misterio del monumento vikingo de Ales Stenar y el restaurante Vendel, en Kaseberga (Scania)

Asomado al mar Báltico y a lo largo de 67 metros se encuentran cerca de Ystad, Scania, las piedras de Ales o Ales Stenar, en sueco. Son 59 megalitos situados en fila formando una especie de barco que, según las pruebas del carbono 14 que han realizado los arqueólogos, podrían ser del año 600 después de Cristo, hace unos 1400 años. Está en Kaseberga, un precioso pueblecito pesquero, a 10 kilómetros de Ystad, y se considera un monumento funerario como otros de este tipo que hay en Escandinavia aunque en las excavaciones que han llevado a cabo en la zona no se han encontrado restos de cadáveres. Durante siglos se relacionó con un legendario rey vikingo llamado Ale que habría elegido ser enterrado en este carismático lugar. Las últimas excavaciones han confirmado que no se trata de una tumba aunque tampoco se sabe si se utilizó como templo o lugar sagrado. Sólo se han encontrado restos de cerámica y algunos huesos de animales.  Una teoría es que si el monumento en forma de barco no fuera un lugar de enterramiento podría haber sido construido en honor a la tripulación de algún barco que pereciera en el mar. Otra teoría dice que el barco fue construido como calendario, para determinar ciertas fechas a lo largo del año.
La alineación de las piedras en relación al sol es tal que el sol se pone sobre la punta noroeste del monumento durante el verano, y sale por la punta opuesta en invierno. Por eso muchos han buscado similitudes con el monumento megalítico de Stonehenge en el Reino Unido junto a Salisbury.  Es un enigma arqueológico que hasta nuestros días no han descifrado realmente ni su significado ni la utilidad que le dieron los vikingos. Ales Stenar fue construido seguramente por una comunidad de marinos que utilizaron bueyes, trineos, palas y herramentas de todo tipo para poder levantar y transportar las enormes piedras. Era la época de Beowulf, la poesía épica ambientada en la Edad de Hierro escandinava. Este "navío de piedra" ha sido restaurado en dos ocasiones, en 1917 y en 1956. Ales Stenar no es el único emplazamiento arqueológico con estas características en los países nórdicos pero si el mayor, la disposición de las piedras como si se tratase de un gran barco es habitual en muchos otros emplazamientos de la península escandinava.
Día y noche, docenas de peregrinos suben la empinada cuesta que sale desde el muelle de Kaseberga, creando una improvisada procesión a los largo de los cerca de mil metros que separan la población del monumento. Ales Stenar permanece accesible durante las veinticuatros horas del día. Por muchos que sean los visitantes, un extraño silencio, sólo roto por el sonido del viento, protege este lugar donde el cielo, el mar y la tierra parecen unirse de pronto para venerar unas piedras que sin duda incitan la meditación y el ensueño. Hasta Ales Stenar acuden anualmente un montón de turistas que además tienen ocasión de pasear por las calles de Kaseberga, un precioso y diminuto pueblecito de pescadores  próximo a Sandhammaren. Y en el muelle de Kaseberga está el restaurante Vendel Ales Stenar, uno de los más afamados de Scania. En la serie e la BBC sobre el comisario de Ystad Kurt Wallander, protagonizada por Kenneth Branagh, la planta superior del Vendel aparece simulando ser el despacho del famoso detective creado por Henning Mankell.
El Restaurante Vedell tiene una terraza de verano con un grill que te prepara pescados ahumados, como el salmón, el bacalao o el arenque; las gambas ahumadas; vieiras, ensaladas y una panadeía y pastelería orgánica que les ha hecho famosos. Allí puedes degustar el mejor pescado ahumado con arándanos rojos y patatas nuevas, arenque en escabeche, o carne de cerdo empanado, acompañado del mejor vino blanco de Australia, Sudáfrica, Francia e incluso hay cava español, todo por copas. El servicio es amable y el lugar inmejorable y demuestra como se puede cocinar con elegancia con productos locales. La región de Orensund está ganando poco a poco una reputación como destino gastronómico, con restaurantes de primer nivel y exponentes de la "slow food" o comida lenta. En el caso del Vendel Ales Setenar aseguran sentirse orgullosos de cocinar platos con sabores de Suecia. 
  

martes, 7 de agosto de 2012

Christiania, una ciudad libre antisistema que se sustenta en el intercambio, en el corazón de Copenhague

En medio de Copenhague, la capital de Dinamarca, hay un área que se denomina "el estado liberado de Christiania" , fundado hace 41 años por el movimiento hippie, que se proclama anarquista y cuyos habitantes-unos 1.000- se autogestionan con una economía basada en el intercambio, la artesanía y la ayuda mutua y tienen una moneda local que es el "lon". Christiania, el Estado antisistema, aboga por el consumo libre de marihuana y hachís y por ello la presencia policial es frecuente en el área que habitan  en el barrio de Christianshavn (puerto de Christian), una de las zonas más exclusivas de Copenhague. En 1970 la historia de Christiania comenzó con el derribo de una valla por parte de unos padres que querían terrenos donde sus hijos pudiesen jugar. Se planteó un debate sobre el tema a raiz de un artículo en un periódico, lo que acabó con la fundación de Christiania como un experimento social, basándose en la libertad, en un terreno militar abandonado por el ejército danés en 1971. El gobierno lo aceptó y además desde entonces se tolera el consumo y venta de drogas blandas,  tienen leyes propias y no pagan impuestos.
Cuando sales de Christiania ves un gran cartel que dice "Usted está entrando en la Unión Europea" a la que ellos naturalmente no creen pertenecer a pesar de que muchos niños van a escuelas de Copenhague y que algunos de los christianitas trabajan fuera de allí. Una de las máximas de Christiania es el reciclaje, casi todo allí se recicla, así que en los alrededores del edificio principal se pueden ver bancos y sillas elaborados con piezas de hierro de máquinas que alguna vez fueron usadas en aquellos antiguos barracones.
Familias enteras conviven bajo unas normas de libertad en un lugar asfaltado, sin vehículos salvo bicicletas, aunque también hay algunas calles que son caminos de tierra y gravilla. En los antiguos barracones del ejercito hay restaurantes, tiendas y almacenes, mientras que muchos christianitas viven en casitas de madera e incluso antiguos contenedores de barcos adaptados como viviendas o tiendas. Una de las zonas más bonitas de Christiania es el lago, pertenece en su totalidad a la ciudad libre, incluso una pequeña isla llamada Kanin, en ambas orillas se encuentran los bastiones con las familias más antiguas de Christiania y hay un pequeño puente para cruzarlo. En Christiania lo que sorprende es la inventiva. Existen una gran cantidad de proyectos ecológicos, cooperativas y guarderías donde todos se ayudan entre sí. También se celebran exposiciones de arte, obras de teatro e incluso conciertos a los que han asistido famosos como Bob Dylan, Alanis Morissete o Blur. Ahora hay algunas normas, como no acampar o no consumir drogas duras, pero sobre todo, no hacer fotos, por miedo a aparecer en ellas realizando alguna actividad ilegal como fumar canutos o consumir algún tipo de droga. Tienen hasta su propia cerveza ecológica: Økologisk Christianias Thy Pilsner. El barrio ha resistido varios gobiernos, y ni siquiera la derecha más dura ha podido ponerle fin. Aquí la venta de drogas blandas (todas ellas con Denominación de origen: Afganistán, Nepal, Mota Mexicana, etc) se realiza junto a espacios de expresión artística. Generalmente se realiza en Pusher Street, la avenida más turística del enclave.
Una decena de puestos exhiben, en sus mostradores, bloques de diferentes variedades del alucinógeno. Cuando se selecciona una modalidad del muestrario, el pusher (camello, de ahí el nombre de la avenida) vende un cigarrillo aderezado con la sustancia en una probeta. Se puede fumar en las calles o en el café (coffeshop). En la actualidad se rumorea que el Gobierno danés quiere acabar con "la ciudad libre de Christiania" y urbanizar esta preciosa zona para construir un barrio exclusivo de oficinas y viviendas. Pero de momento con más de un millón de visitantes al año, es seguramente uno de los lugares más turísticos de Copenhague, después de la famosa Sirenita y el parque de atracciones Tivoli. Los habitantes de esta comuna esperan reunir un día los 76 millones de coronas que necesitan para comprar los terrenos al Estado y por eso han puesto a la venta una especie de acciones populares para que cualquier persona pueda financiar el proyecto. Christiania es también famosa por sus “Cristianiabikes”, unas bicicletas que ellos mismos inventaron con una especie de cajón en la parte delantera, que se ha extendido por todo Copenhague con el objetivo de transportar en ella a los más pequeños de la casa.

Ystad, en la región sueca de Scania, tras los pasos del detective Kurt Wallander



Ystad, en Scania, es una preciosa ciudad a 60 kilómetros de Malmo, la capital de esta región del sur de Suecia, a donde se llega en una hora, en un tren de color lila que atraviesa pueblos costeros y campos de cereales. Pero Ystad es sobre todo conocida por ser el escenario de los libros de novela negra que Henning Mankell ha dedicado con gran éxito al detective Kurt Wallander.Nadie y mucho menos el autor, podía haber imaginado que una novela policíaca como Asesinos sin rostro, publicada en 1991, podía revolucionar hasta tal punto la vida de este pintoresco puerto donde aparentemente nunca pasaba nada.
De hecho hay tours en la ciudad que recorren en un antiguo camión de bomberos la calle Mariagatan donde vivía el detective de ficción, el
hotel Continental, la pizzería Broderma, la iglesia donde Kurt se casó con Mona su primera mujer, el pub King,s Head o el restaurante de la Marina a donde iba a comer en alguna ocasión con su enamorada Anja en el momento álgido de su corta relación amorosa o con su hija Linda. Tampoco hay que olvidar Fridolfs Konditori, el café favorito de Kurt Wallander, en donde se solía tomar un café o incluso una cerveza con un bocadillo de arenque. La ciudad tiene además unos estudios de cine donde se ruedan las distintas series que han surgido con el famoso comisario de Policía de protagonista, dos suecas y una de la BBC inglesa protagonizada por Kenneth Brannagh. Ystad tiene calles medievales peatonales llenas de flores, muchos preciosos parques y una plaza, Stortoget, llena de tiendas y restaurantes que en verano están llenos sobre todo en agosto cuando el turismo, sobre todo alemán, coincide con los amantes de la música que acuden al muy reputado festival de jazz que se celebra cada año.

Ystad es una apacible ciudad con una torre de la iglesia exageradamente alta porque desde allí vigilaban a los daneses por si volvían a invadirlos y un puerto desde donde salen barcos a Polonia. Cada noche entre las 9 y la 1 de la madrugada aún en la actualidad, Roland, el vigilante de la torre, mantiene la tradición de tocar una especie de corneta cada cuarto de hora para advertir a la población de que todo está en orden y no van a ser invadidos. Cada quince minutos asoma su larga corneta de cobre y sopla a los cuatro vientos una nota baja y sostenida que llega a todos los rincones de la ciudad. Roland ha heredado la corneta y el puesto vitalicio de su padre, y éste de su abuelo, y aquél de su propio padre... y su hijo pronto le sustituirá tras cuarenta años velando el sueño de sus conciudadanos. Para comer hay un montón de posibilidades pero un sitio estupendo es el restaurante de la Marina o Hamncafeet, en el puerto deportivo de la ciudad, donde en un entorno precioso se puede disfrutar de un buen marisco, pan de ajo o simplemente un entrecot a la parrilla.
Pero si Ystad resulta una ciudad encantadora, sus alrededores son fascinantes. Cogiendo la carretera 9 en dirección a Simrishamn se llega a Kaseberga, una diminuta población de pescadores costera, estratégicamente situada junto al Ales Stenar, el misterioso monumento vikingo con piedras enormes colocadas en fila en forma de barco sobre el mar Báltico, cuyo significado nadie ha sabido desentrañar 1.500 años después de haber sido erigido y otro de los lugares favoritos del detective Wallander donde acude para reflexionar sobre su vida o sobre algún asesinato que le ocupa. Allí hay un precioso restaurante, Vendel Ales Stenar, con productos orgánicos y panadería propia donde comer pescado ahumado como bacalao o arenque con patatas nuevas y arándanos rojos y un buen vino blanco de Australia, Sudáfrica-el vino sueco es escaso, caro y malo-o incluso tienen cava catalán que venden por copas. También se puede comer en un local más informal Fisk Ab donde hay una tienda en la que puedes comprar el pescado y llevártelo a casa o a algunas de las mesas junto al mar que hay en el puerto para disfrutarlo allí mismo. En Fisk Ab ahuman a diario arenques, salmones y lampreas. Para dormir siempre puedes elegir alguno de los hoteles preferidos de Wallander, el Continental, que presume de haber tenido alojados a algunos reyes y de ser el más antiguo de Suecia, o el Saltzjöbad que está en la zona de la playa, en la promenade, con spa y un buen restaurante frente al mar. Otra opción más barata es optar por algún hotelito rural de los alrededores como el Herrestads Gastis, en Stora Herrestad, a 5 kilómetros de Ystad. Este hotel es una antigua prisión del siglo XVII rehabilitada, rodeada de naturaleza.
 
Vendel Ales Stenar – Kåseberga. Kåseberga Hamn, Österlen
Tel. 0411 52 72 20

Restaurang Hamncaféet. Småbåtshamnen. 27143 Ystad