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viernes, 8 de abril de 2011

Rue des Rosiers, una calle de tradición judia en el barrio parisino de Le Marais

Para probar unos ricos falafel hay que visitar el Marais, un barrio multicultural y heterogéneo de París en el que se conviven en armonía las mejores tiendas de moda y diseño de la ciudad, un buen número de bares de ambiente gay y cantidad de comercios de tradición judía, así como sinagogas y restaurantes de comida Khoser. La parte central se denomina también Pletz, (palabra que en yiddish significa "pequeña plaza"), y es el barrio judío más importante de París. En el corazón de este Pletz encontramos la Rue de Rosier, la calle  más interesante y curiosa de la comunidad judía parisina. Debe su nombre a que hace años las paredes de sus edificios estaban cubiertas de rosales y todavía se pueden ver placas que recuerdan a las víctimas de la Segunda Guerra Mundial. Es una calle cortita con tiendas de marcas como Custo Barcelona, restaurantes kosher, pastelerías, sinagogas y colegios, pero lo que más llama la atención es la concentración de restauantes de falafels. Si se pasea por Le Marais un sábado se podrá ver las sinagogas llenas de gente para asistir al sabbat. Los domingos sin embargo, la gente pasea por las tiendas abiertas que rodean la Place de los Vosgues donde, si el día está soleado, los estudiantes abarrotarán el césped y los parisinos los muchos cafés de la zona. Así es Le Marais, uno de los barrios de moda de París.

Peñalba de Santiago y Las Médulas, regreso al pasado en el Bierzo leonés



Peñalba de Santiago es una pequeña, bella y recóndita aldea del Bierzo, en León, que conserva los caracteres del medioevo. Las escasas nuevas construcciones respetan la tradición arquitectónica y pasear por sus empinadas y angostas calles, con casas de mampostería de pizarra, con solanas de madera en la planta superior y cubiertas por tejados de lajas de pizarra, es como regresar al pasado. Por su arquitectura rural y por ser el único ejemplar de arquitectura popular berciana, ha sido declarado Conjunto Histórico-Artístico Nacional.  El recorrido hacia Peñalba de Santiago es uno de los paisajes más bellos de Castilla y León. Al final te encuentras con el valle del Silencio, natural, exhuberante y virgen dominado por frondosos bosques de roble, ríos y cascadas naturales y algún pueblecito que se integra en el paisaje. El pueblo, erguido sobre una peña, a la que debe su nombre, en los inviernos de nieves se cubre por un manto blanco sobre el que se alza la iglesia de Santiago, de puro estilo mozárabe. Está a unos 20 kilómetros de Ponferrada, es una aldea con sabor, en la que se conservan las típicas casas serranas. Casas de piedra, con madera en los balcones y pizarras de piedra, que se apiñan entorno a la iglesia. Peñalba está a unas tres horas en coche de Madrid y cerca de otro curioso y espectacular paisaje que no hay que dejar de ver: Las Médulas.
Son
 unas impresionantes formaciones de tierras auríferas acumuladas durante la explotación que de estas minas hicieron los romanos. Ofrecen una espectacular panorámica en la que se mezclan los vivos tonos ocres de la tierra aurífera con los verdes brillantes de una vegetación exuberante llena de vitalidad y de belleza, situadas en las estribaciones de los Montes Aquilianos y próximas a los pueblos de Orellán, Médulas y Voces. Todavía se conservan galerías y restos de los canales para el agua de varios kilómetros que era necesaria para el lavado del mineral. Todo el conjunto de estas formaciones están declaradas Patrimonio de la Humanidad.

jueves, 7 de abril de 2011

Oxo Tower, cenar sobre el Támesis, con las mejores vistas de Londres

En la zona de Southbank londinense, no puedes dejar de subir a la Oxo Tower. En la planta 8 hay un restaurante y un bar que te ofrece una de las vistas más espectaculares de Londres. Uno de esos rincones que todo el mundo debería conocer. Apúntatelo y lleva allí a alguien especial. Sorprenderás. Además, puedes cenar algo o tomar una cervecita  o un cocktail- son famosos sus bloody mary-con el Támesis de testigo. El restaurante es caro, unas 50 libras por persona, pero puedes optar por tomar algo en la zona de la brasserie o simplemente pedir un vino o un cocktail y disfrutar de las vistas del Big Ben o la Catedral de Saint Paul.
A principios del siglo 20 la colocación de anuncios en las calles de Londres era considerada de lo más vulgar, incluso estaba prohibida en las fachadas de los edificios, en gran parte como respuesta al caos de los siglos anteriores, cuando la fiebre del anunciante llegó a oscurecer calles enteras abarrotadas de carteles compitiendo entre sí. Las autoridades tuvieron que frenar esa vorágine de alguna forma, pero algún que otro comerciente dispuesto a anunciarse a toda costa, echó mano del ingenio para saltarse la prohibición. A la orilla sur del Támesis, junto al puente de Blackfriars, se construyó una torre en lo alto de un almacén. La torre muestra un enorme anuncio de carne “Oxo” que se puede ver desde varios kilómetros de distancia y que se saltó la prohibición integrando, de manera muy inteligente, las letras OXO en la estructura del edificio en forma de gigantescas ventanas de cristal rojo. .Hoy en día la Oxo Tower lberga tiendas de diseño y galerías. Lo mejor es llegar a ella dando un paseo por la ribera del Támesis y ver la Tate Modern.


Gaudeamus, un café en la azotea de las Escuelas Pías de Lavapiés, frente a la Corrala


Es uno de mis últimos descubrimientos en Madrid y está cerca de mi barrio de la infancia. En una de las zonas más multiculturales y castizas de la ciudad, en la confluencia de las calles Mesón de Paredes y Tribulete, se encuentra GaudeamusCafé. Un oasis de modernidad (no sólo por su interior, sino también por su arquitectura), ubicado dentro del sorprendente complejo cultural de Escuelas Pías de Lavapiés, de la UNED. GaudeamusCafé es mucho más que un restaurante, allí se organizan exposiciones de pintura, fotografía, grabados… lecturas de poesía, cuentacuentos y hasta cursos monográficos de cocina. Su terraza, con vistas a a la Corrala, es una de las más atractivas de la capital y está en la cuarta planta de este edificio rehabilitado por el arquitecto José Ignacio Linazasoro. Gaudeamus significa "alegrémonos" y, la verdad, es que es una alegría encontrar sitios así por Madrid. Las tostas, las ensaladas, las empanadillas, los postres y los tes (una gran variedad), todo muy bueno. El menú degustación, por 26 euros, incluye tabulé, provoletta, huevos rotos y berenjenas en tempura con miel, todo ello para compartir; y después una tosta (  la de solomillo con cebolla caramelizada, muy buena ) y postre. La tarta de queso con mermelada de naranja es totalmente casera.  Su agenda cultural, disponible en la página web, incluye cortos, tertulias y exposiciones.
Por lo que respecta al apartado musical, se escucha pop -español e internacional-, flamenco y jazz, todo sin estridencias. Los estudiantes suelen frecuentarlo a primera hora.
Al atardecer, 'Gaudeamus' está poblado por treintañeros y vecinos de la zona (Lavapiés) y por quienes acuden atraídos por las veladas poéticas y demás eventos culturales que se organizan. Así, las proyecciones de cortometrajes en una fachada colindante son otra más de las muchas peculiaridades que presenta esta terraza abierta al cielo más castizo/mestizo de Madrid. Lavapiés fue en origen la Judería o el Barrio Judio de la ciudad y hoy en día su edificio más emblemático son estas Escuelas Pías, una mezcla de restauración, rehabilitación y nueva construcción situado frente a ‘La Corrala’. Fundadas para la educación de niños pobres en 1729, Las Escuelas Pías fueron el primer colegio en Madrid de la orden de los Escolapios.

Gaudeamus Café
Dirección: Tribulete, 14 (4ª planta. Edificio Escuelas Pías. UNED).
Zona: Centro.
Localidad: Madrid
Metro: Lavapiés.
Tfn: 91 528 25 94.

miércoles, 6 de abril de 2011

Le Cock, local mítico y de nuevo glamour. con los mejores cócteles de Madrid

Ubicado en un antiguo palacete francés, Le Cock puede presumir de ser de los bares con más solera de Madrid. Se abrió en 1921 con la estética de club inglés que aún mantiene. Lo regentó el mismo Perico Chicote que diez años después abriría su propia coctelería al otro lado del edificio y que después de la guerra lo compraría y usaría como privado de lujo de su emblemático local donde se podía ver a jerarcas del régimen soltándose la melena o traficar con penicilina, si creemos lo que cuentan. Su sobrino se lo traspasó a los dueños actuales en el 85.
De esos locos primeros años queda un rastro canalla y una colección creciente de cuadros dedicados por amigos y artistas habituales del bar, la mayoría expuestos en el pasillo de camino a los baños. Francis Bacon se tomó aquí sus Dry Martini en sus visitas a Madrid y también dejó un recordatorio. La carta de cócteles recoge los clásicos preparados de manera fiel al espíritu de la tradición. Fuera de carta son bastante habituales el Amaretto Sour‚ el Pisco Sour o el Long Island Iced Tea, por ejemplo. Sin ser un experto en Gimlet o Ginfish, a mí me entra muy bien tanto como el Mojito, que es de ron Havana y no lleva hielo picado pues se hace en coctelera. El barman y encargado desde hace casi una década es Javier Rufo, un profesional al que le gusta su trabajo. Si quieres probar algún cóctel "de creación" puedes pedirle consejo en persona.
Si buscas tomarte un cóctel sentado con algo de picar y sin esperas, ve por la tarde o entre semana. Los fines de semana por la noche el ambiente es más de bar de copas, hay cierta aglomeración y serias dificultades para encontrar mesa. Siempre que voy a Madrid me gusta llevar a la gente a este sitio por lo atípico a la vez que clásico del lugar: puerta cerrada, mirada del portero a través del cristal traslúcido de ésta y levantamiento del pestillo. Aunque siempre te deje pasar. Es fácil encontrar en si interior a actores, modelos, directores de cine e. incluso a algún miembro de la Familia Real.

Bar Le Cock.Calle de la Reina 16. Madrid




Casa Ciriaco, referente de la cocina tradicional madrileña, recuerda el atentado contra Alfonso XIII en 1906

Situado entre el Palacio Real y el Ayuntamiento de Madrid, el restaurante Casa Ciriaco es desde 1906 una de las mejores tascas de la capital y un referente de la cocina tradicional madrileña. Lugar sencillo, sin pretensiones, se ha convertido en espacio de encuentro de grupos gastronómicos que acuden por su excelente cocina casera donde no faltan los tradicionales callos a la madrileña o la pepitoria de gallina, perdices con judiones o la trucha escabechada, sin olvidar sus croquetas de merluza y sus boquerones en vinagre. Era el rincón favorito del pintor Ignacio Zuloaga y es la sede de los “Amigos de Julio Camba” que supo unir como nadie arte y gastronomía. Está situado en el barrio de Palacio, en plena calle Mayor, cerca del Metro de Sol y de Ópera. Una vez a la semana preparan el típico cocido madrileño que se come en 'dos vuelcos' y los precios son muy asequibles. Es recomendable para que los turistas aprecien que la comida madrileña no es solo la paella recalentada y la sangría. Las paredes del establecimiento guardan historias y tienen aire nostálgico, teñidas de recuerdos como el de la bomba de Mateo Morral contra Alfonso XIII y Victoria Eugenia el día de su boda , en 1906, lanzada desde el piso de arriba. Además, una placa que se encuentra en el edificio está colocada en honor de la noche de Max Estrella , el poeta miserable y ciego de la obra de Ramón María del Valle Inclán, "Luces de Bohemia". El local se hizo famoso por sentar a sus mesas al dibujante Antonio Mingote, que diseñó el sello de casa, los toreros Domingo Ortega y Juan Belmonte (visitaba el local en sus estancias madrileñas) o el pintor Sebastián Miranda.

C/ MAYOR, 84
28013 Madrid
915 480 620

Ver la Procesión General de Úbeda y dormir en el Hotel Palacio de la Rambla de esta ciudad jiennense

La Semana Santa de la localidad jiennense de Úbeda es una de las más populares de Andalucía. Está declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional desde 1980, como también lo son las de Jaén, Baeza y Martos. Actualmente son 20 las cofradías que hacen estación de penitencia por la ciudad a lo largo de la Semana Santa. Pero el día más característico es el viernes santo cuando sale por las calles de la preciosa localidad renacentista la Procesión General. El Borriquillo, la Santa Cena, el Huerto, la Columna, la Humildad, Jesús Nazareno, la Caída, la Expiración, las Angustias y la Soledad procesionan, en este orden,  acompañando a el Santo Entierro. El punto de salida es la Plaza Vázquez de Molina donde minutos antes al comienzo de la procesión ya se agolpan penitentes de distintas cofradías y los distintos tronos ofreciendo una mezcla de colores, sentimientos, tradición, devoción y arte. Los tronos de la Oración en el Huerto, la Columna, el Nazareno, la Caída, la Expiración y las Angustias están esperando la procesión, bien en el templo de Santa María  o bien en el Ayuntamiento desde que llegaran a los mismos al final de su estación de penitencia a lo largo del Jueves Santo o Viernes Santo. Otros tronos, concretamente los del Borriquillo, la Santa Cena y la Humildad han de trasladarse a la plaza junto con su guión y banda para poder comenzar la procesión. La Soledad se incorpora a ella cuando llega a la plaza desde el templo de San Millán y El Santo Entierro es la encargada de cerrar la General, completando su recorrido oficial hasta llegar de nuevo a Santa María. Las bandas inundan de emocionantes toques las calles de Úbeda que en esas fechas se llenan de turistas. Y desde el punto de vista gastronómico, la Semana Santa ubetense es la época álgida para los famosos hornazos, roscos de Jesús, torrijas y puritos americanos, típicos dulces  propios de estas fechas.
Para pernoctar, aconsejo un palacio majestuoso convertido en un hotel con encanto: el Palacio del Marqués de la Rambla. Un sitio precioso, en un edificio renacentista, con habitaciones encantadoras y el mobiliario auténtico y antiguo, menos las camas y los baños que son nuevos y estupendos. El comedor del desayuno y el propio desayuno también inmejorables. El claustro, los pasillos, las zonas comunes, el jardín..hacen que parezca que vives en otro tiempo. Construido por el mismísimo Andres de Vandelvira en el siglo XVI, durante generaciones ha pertenecido a la misma familia y en él  pernoctó el rey Alfonso XIII. El hotel actual  ofrece, en un marco histórico y privado, las comodidades de hoy en día con la quietud del pasado. La habitación doble vale 120 euros con desayuno incluido y hay ofertas con las que puedes pasar tres noches y pagar dos, según la temporada.


Hotel Palacio de la Rambla. Plaza Marqués, 1
23400 Úbeda
953 750 196